Al observar mi rostro, mi marido me pregunto si me sentia bien, a lo que le respondi que solo era el sofoco que reinaba dentro de el vagon, lo que me estaba incomodando aunque que no era una cosa grave.

Al observar mi rostro, mi marido me pregunto si me sentia bien, a lo que le respondi que solo era el sofoco que reinaba dentro de el vagon, lo que me estaba incomodando aunque que no era una cosa grave. Luego de refran tramite, logro meterme cualquier su falo...